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Feminismo, identidad y territorio: balance de las Jornadas 8M en Caspe

Tras unos días de mar en calma y merecido descanso, hacemos balance de lo que fueron las primeras Jornadas Construyendo Igualdad desde el Rural, organizadas por el Ayuntamiento de Caspe y la Plataforma MAR. Dos días de intensa y necesaria actividad para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Días de pleitos, de entendimientos, de lucha y reivindicación. De apropiación de espacios y mucha calle. Días que valen por años.

24/03/2024

8M · Artistas Rurales · Caspe · Creadoras Rurales · Día de la Mujer · Empoderamiento · Feminismo · feministas · Jornadas Igualdad · Lucha feminista · Mujeres Referentes · mujeres rurales · sororidad

Todo se lo había llevado la lluvia, bueno, casi todo. Aquella charla teatralizada que habíamos preparado para presentar la Plataforma MAR en el Wood Box Festival (Caspe, Junio de 2023), se había suspendido por un torrencial aguacero instalado durante dos horas en la Casa de las Burbujas Azules, sin dar tregua.

La esperanza de remontar la programación era incierta, la lluvia había llegado a lugares insospechados. Aun así, tras la frustración devenida al suspender lo que con tanta ilusión habíamos preparado, quedamos en buscar una nueva fecha. Pasaba el verano, se acercaba el otoño y la climatología nos forzaba a encontrar un nuevo espacio que acogiese nuestra presentación teatralizada. Las conversaciones iban y venían hasta que el Ayuntamiento de Caspe, a través del área de Mujer e Igualdad, nos lanzó una propuesta: diseñar unas jornadas de sensibilización para la conmemoración del Día Internacional de la Mujer en colaboración con la Plataforma MAR – Mujeres Artistas Rurales en la que pudiesen darse cita mujeres referentes del territorio.

Un encuentro abierto al conjunto de la ciudadanía que incluiría charlas y debates, muestra artística y artesanal, acciones performativas, dinámicas para interconectar y aprender a trabajar en red y una serie de propuestas a desarrollar junto a la Asociación de la Mujer Caspolina, La Casa Bosque de Caspe y toda persona o colectivo que quisiera participar.

Integrantes de la Plataforma MAR repartiendo lazos morados la mañana del 8 de marzo

Integrantes de la Plataforma MAR repartiendo lazos morados antes de la concentración por el 8 de marzo, Día de la Mujer

Cerramos las fechas (viernes 8 y sábado 9 de marzo de 2024) y, lideradas por Marta Castelló (El Políglota Teatro) y Marta Gimeno, nos pusimos manos a la obra: elaborar el dossier; calcular el presupuesto; crear el plan de comunicación; lanzar la convocatoria interna a las artistas de MAR para que expusiesen su obra; diseñar el montaje y la curaduría de la exposición; invitar a las artesanas para la muestra artesanal; localizar a las mujeres referentes del territorio —ganadas a contar sus experiencias—; crear la performance; retomar el guion y los ensayos de nuestra presentación teatralizada; hasta sortear las tensiones políticas de un momento neurálgico como el actual y la tan codiciada conciliación en nuestros hogares para estar ahí, presentes.

Desde el miércoles 5 de marzo, las MARes (Mujeres Artistas Rurales) ya se movilizaban desde distintos puntos de la geografía aragonesa. El jueves 6, las puertas de La Casa Bosque se abrieron para iniciar el montaje e instalación de la exposición multidisciplinar, mientras nos coordinábamos con la brigada y el ayuntamiento para ultimar los detalles del resto de espacios que iban a acoger las Jornadas Construyendo Igualdad desde el Rural. Nuestro centro de operaciones: La Casa de las Burbujas Azules.

Ambiente previo a la concentración por el Día de la Mujer en la plaza España de Caspe

Ambiente previo a la concentración por el Día de la Mujer en la plaza España de Caspe

La lluvia volvía a amenazar, el pronóstico no era muy favorable. Ante la incertidumbre, esbozamos un plan de contingencia. Aún así, pese al pronóstico, el viernes  8 de marzo, desde muy temprano, las MARes estaban en pie. Unas, con cámara en mano, recogían testimonios de las mujeres caspolinas en lugares claves del municipio como el Ayuntamiento, el CEIP Alejo Loren, el IES Mar de Aragón o la Plaza España, que se convertían en improvisados sets de rodaje; otras finiquitaban el montaje de la exposición, y las que faltaban, llegaban.

El registro de los testimonios nos introdujo en una realidad adversa. Mientras unas mujeres reconocían avances y señalaban claramente hacia donde dirigir la lucha, otras eran vigiladas y sometidas a la autocensura cuando se disponían a compartir sus opiniones, realidad recogida en el testimonio de Liliana Benito, Directora del IES Mar de Aragón de Caspe.

Llegadas a este punto, llenas de contradicciones y nuevas preocupaciones, acudimos a la plaza para la concentración y lectura del manifiesto a cargo de Encarnación Romero, Concejala Delegada de Mujer e Igualdad del Ayuntamiento de Caspe. Después, micrófono abierto para quien quisiera alzar su voz. Una pancarta representaba el Bajo Aragón Feminista. Habló la Mujer Caspolina en boca de su presidenta, Ana Villacampa. Otras instituciones y personalidades asistentes optaron por el silencio. Nosotras leímos el manifiesto que más nos representaba, el de Hermanas de tierra, que desde 2018 vienen impulsando María Sánchez y Lucía López Marco y el poema “En mí habitan mil mujeres” de Rosamaría Roffiel.

“Sostener” acción performativa de MAR en el castillo del Compromiso de Caspe

El viernes por la tarde, acudimos al castillo del Compromiso para preparar el espectáculo performativo Sostener, desarrollado por la ceramista Malia Pérez, las actrices María Sancho y Carolina Riveros, la cantante Natalia Fluixà y la bailarina Marisa Borraz. Una propuesta que gustó y sorprendió a partes iguales y que sirvió de antesala al acto inaugural de las jornadas a cargo de Ana María Jarque, Alcaldesa de Caspe, y Encarnación Romero, Concejala Delegada de Mujer e Igualdad, y a la primera mesa de experiencias en la que participaron Marta Castelló, artista y gestora cultural de El Políglota Teatro; Marta Colomer, bombera forestal del retén de Caspe; Concha Molina, empresaria y productora artesanal de M de Molina y Ana Villacampa, presidenta de la Asociación de la Mujer Caspolina, moderadas por Marta Gimeno.

Ana María Jarque, alcaldesa de Caspe, durante la inauguración de las jornadas Construyendo Igualdad desde el Rural

Ana María Jarque, alcaldesa de Caspe, en la inauguración de las jornadas Construyendo Igualdad desde el Rural

Ana María Jarque compartía un dato relativo a la paridad en la plantilla municipal, que “el porcentaje de personal femenino es de 56,21% frente al 43,79% que representa al personal masculino”, cuota conseguida gracias a la reciente incorporación de una mujer a la brigada del ayuntamiento. Y por su parte, Encarnación Romero expresaba su agradecimiento a todas las mujeres que iban a participar en la mesa “por su valentía al compartir sus historias y por su compromiso diario con la causa de la igualdad”.

Encarnación Romero, concejala del Área de Mujer e Igualdad del Ayuntamiento de Caspe, durante el acto inaugural de las jornadas.

Encarnación Romero, concejala del Área de Mujer e Igualdad del Ayuntamiento de Caspe, durante el acto inaugural de las jornadas.

Inauguraba la mesa de experiencias, Concha de Molina, quien aseguraba que ni su hermana Antonia ni ella se habían sentido discriminadas por el hecho de ser mujeres. “A veces voy a alguna reunión y soy la única mujer, pero tampoco pasa nada. Somos uno más. Cuando vamos a asambleas, a la comunidad de regantes o a la cooperativa, tenemos todos los mismos problemas independientemente de si somos hombres o mujeres”.

Desigualdad y violencia institucional

Seguidamente tomaba el turno Marta Colomer, bombera forestal y madre de mellizos, quien compartía una de las experiencias más duras y no solo por las funciones y turnos que enfrentan (con jornadas de 8 horas cuando no hay contratiempos, más las horas que hagan falta los días de incendio),  si no por la violencia institucional a la que ha sido sometida como mujer y como madre: “la empresa (SARGA), no te ve capaz de desempeñar según qué tareas, como llevar el coche de la cuadrilla o la desbrozadora. Se lo ofrecen antes a un hombre y a ti te ponen a recoger las ramas. Y al final, cuando no les queda otra y falta personal, entonces te dejan”.

Trabajando en la cuadrilla y llevando ya dos temporadas en el retén de Caspe Marta se quedó embarazada: “al ser un trabajo de riesgo y al no ser fija, automáticamente me vi fuera de la empresa sin tener ninguna opción de recolocación dentro de la misma. A la siguiente campaña, entré, mis niños aún tenían 6 meses, yo no me había recuperado bien del posparto y tuve que hacer las pruebas físicas y eliminatorias que son todos los años. Las pasé con muchísima dificultad”. Su testimonio nos permitió conocer de primera mano las denuncias del colectivo de bomberas y bomberos forestales: precariedad laboral, no reconocimiento de su categoría profesional, falta de medios, falta de formación, pruebas excluyentes, cierre de retenes… Reivindicaciones justas y necesarias que calaron fuerte en las presentes.

Marta Colomer, bombera forestal del retén de Caspe, junto al resto de ponentes de la primera mesa de experiencias de las jornadas

Intervención de Marta Colomer, bombera forestal del retén de Caspe, en la primera mesa de experiencias de las jornadas del 8M

Ana Villacampa, presidenta de la Asociación de la Mujer Caspolina, manifestaba una preocupación colectiva: la falta de relevo generacional, el cómo conseguir que las mujeres más jóvenes hagan suyas las luchas que desde la asociación se han impulsado y cómo hacerles entender la importancia del movimiento asociativo en el medio rural.

Por su parte, Marta Castelló establecía con claridad la diferencia entre vivir y habitar el territorio: “si estás viviendo aquí, algo tendrás qué hacer para mejorar el entorno. Tendría que ser una obligación de todas las personas que deciden vivir en un lugar”. Pese a reconocer las dificultades a las que se enfrenta como artista en el rural, relacionadas principalmente con el acceso internet o a medios de transporte, valoraba muy positivamente tanto las oportunidades, como la potencialidad que brinda la multiculturalidad de Caspe.

Gran respaldo de las vecinas y vecinos de Caspe en la inauguración de las jornadas

Gran respaldo de las vecinas y vecinos de Caspe en la inauguración de las jornadas

La primera mesa nos dejó reflexiones con respecto al trabajo asociativo y la dificultad para que las nuevas generaciones asuman trabajo de voluntariado; la pérdida del hábito de la reunión generacional e intergeneracional lograda en generaciones anteriores de manera natural; el auge del individualismo; o la necesidad de reconocer las diferencias para empezar a abrazar las coincidencias.

La importancia del auto empoderamiento y de los referentes

El sábado 9, la lluvia y el mal tiempo ya no esperaron más: cambiar de espacios, reubicar las actividades y atender las nuevas necesidades, era la prioridad. La Casa de la Cultura nos abría sus puertas para acoger la segunda muestra de experiencias y la muestra artesanal en la que participaron artesanas caspolinas y un buen número de integrantes de la Plataforma MAR venidas de las tres provincias aragonesas.

La artesana Ana Badía, Picatroncos, conversando con las personas que se acercaban a la muestra de artesanía de las jornadas

La artesana Ana Badía, Picatroncos, conversando con las personas que se acercaban a la muestra de artesanía de las jornadas

La mesa de experiencias, moderada por Cristina Alquézar, profesora de Geografía e Historia del IES Damián Forment de Alcorisa, arrancó con el alegato en favor de la ganadería extensiva de la agricultora y ganadera Pilar Edo, miembro de Ganaderas en Red, quien habló sin tapujos de lo que le costó convencer a su familia para que le dejasen ponerse al frente de la explotación familiar. “Ahora están contentísimos y me apoyan en todo pero el camino no ha sido nada fácil. Cuesta mucho hacer entender que tú quieres escoger otro camino distinto al que te marcan, que disfrutas saliendo al monte con los animales y subida en el tractor. Hacen falta referentes. Ahora empieza a haberlos y eso es importantísimo para las nuevas generaciones”.

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Segunda mesa de experiencias de las jornadas celebrada en la Casa de la Cultura de Caspe

Marina Gargallo, nutriterapeuta de Gaia Holística habló de las exigencias del sistema imperante, de la dificultad para conciliar y del hecho de que a las mujeres se nos haya impuesto y hayamos asumido el rol de cuidadoras desde tiempos ancestrales. “Trabajo mucho con las emociones y generalmente las que llaman a mi puerta son siempre mujeres . Parece que los hombres padecen un bloqueo emocional que les impide abrirse, aunque sí que es cierto que poco a poco empiezan a querer expresar su parte más emocional”. 

Cristina Ferrer, docente y coordinadora de La Casa Bosque, habló de las facilidades que tienen los hombres para imponerse y hacerse valer, en detrimento de las mujeres: “Si en lugar de ser mujeres las que estamos al frente de la asociación, hubiese estado un hombre quizás los comienzos habrían sido de otra manera, no sé si nos habrían tomado más en serio, quizás la credibilidad del proyecto se hubiese reforzado… En el instituto también nos pasa, muchas somos mujeres jóvenes y a los hombres no les gusta recibir instrucciones, nos cuesta mucho más imponernos en el aula”. También de la maternidad, que cuando cumples una edad, puede llegar a tornarse en forzosa: “parece que la gente te compadezca y yo creo que se puede ser una mujer completamente realizada sin necesitar de dar a luz”.

Las mesas de experiencias de las jornadas por el 8M acapararon la atención de vecinas y vecinos

Las mesas de experiencias de las jornadas por el 8M en Caspe acapararon la atención de vecinas y vecinos

Isabel Pallarés, herrera y futbolista, no solo habló de la necesidad de educar en valores igualitarios y romper con etiquetas y estereotipos sino que describió a la perfección situaciones cotidianas que enfrenta cuando, por ejemplo, llega a una obra con el remolque cargado y se le acercan los gremios a socorrerla: “no lo hacen con maldad, pero tienes que plantarte y decirles que no, que ese es tu trabajo y que estás perfectamente capacitada para desempeñarlo. No se dan cuenta de que te están tratando distinto”. Situaciones que se repiten como futbolista pese a los avances en el sector. “Cuando se deshizo nuestro equipo le preguntamos al otro equipo que había en Caspe si podían integrarnos y nos dijeron que no, que  no querían saber nada de un equipo de chicas. Al poco tiempo nos llamaron del Maella para invitarnos a formar parte del club, nos dijeron que estaban encantados de tenernos. Eso es lo peor que he sufrido en el fútbol y por eso actualmente juego en el Maella”.

Momentos de mucha complicidad vividos durante las dinámicas de networking que dinamizó Cristina Espada, de Dadu Mundo Rural Creativo

Momentos de mucha complicidad vividos durante las dinámicas de networking que dinamizó Cristina Espada, de Dadu Mundo Rural Creativo

Tras la mesa de experiencias llegó el turno EnREDadas, la dinámica de networking, que dirigió Cristina Espada, de Dadú Mundo Rural Creativo, con el objetivo de que las presentes pudiesen dar a conocer sus proyectos e iniciativas, comunicar sus necesidades y buscar alianzas. Después llegó el vermú y ya por la tarde, el ingenioso taller de chapas feministas impartido por la artesana Erica Urdeitx, de Creaciones La Luna, que congregó a grandes y pequeños.

Taller de chapas feministas impartido por Erica Urdeitx, de Creaciones la Luna

Taller de chapas feministas impartido por Erica Urdeitx, de Creaciones la Luna

Arte como herramienta de transformación

Paralelamente, en La Casa Bosque, abría al público con visita guiada a cargo de Malia Pérez, el espacio expositivo El patio de mi casa es vehicular, una intervención efímera y multidisciplinar que exploraba la identidad apoyándose en un mar de disciplinas, desde la fotografía, el audiovisual y la escultura, a la pintura, la escritura y el arte textil. En la muestra participaron numerosas compañeras de MAR: Espacio Profundo, Ana Belén Arbués, Malia Pérez, Inés Castán, Lucía Gan, A.M.A.S Rurales, Beatriz Bertolín, María Mateo, Ritamarindo, Erica Urdeitx y Carmen Bautista. Allí pudo verse también la video instalación Mujeres Presentes, obra de la fotógrafa y camarógrafa María Mateo, y de la actriz Carolina Riveros, que recopilaba los testimonios recogidos el día anterior por las calles de Caspe.

Visita guiada por el espacio expositivo

Visita guiada por el espacio expositivo “El patio de mi casa es vehicular” ubicado en La Casa Bosque de Caspe

El sábado a media tarde el público se trasladó al Teatro Goya de Caspe donde finalmente pudimos llevar a cabo nuestro plan inicial, la presentación teatralizada Creadoras a Escena en la que seis integrantes de MAR subimos al escenario para explicar y demostrar por qué hacemos lo que hacemos. Objetivo cumplido.  Cierre de las jornadas por todo lo alto, mentes y corazones removidos, nuevos retos sobre el horizonte y el mismo compromiso: contribuir desde la ruralidad con lo que mejor sabemos hacer: arte, identidad, feminismo y territorio.

María Sancho, Natalia Fluixà, Marta Castelló y Malia Pérez durante la presentación teatralizada de MAR - Mujeres Artistas Rurales en el teatro Goya de Caspe

María Sancho, Natalia Fluixà, Marta Castelló y Malia Pérez durante la presentación teatralizada de MAR – Mujeres Artistas Rurales en el teatro Goya de Caspe